Esta encantadora casa de piedra está situada en una zona tranquila de Sóller, a poca distancia a pie del centro, y se encuentra en una parcela amplia. La propiedad ofrece alrededor de 186 m² de superficie construida distribuidos en dos plantas y forma parte de una hilera de casas tradicionales adosadas.
La vivienda conserva muchos elementos originales y ofrece un gran potencial de reforma. En el interior, cuenta con una sala de estar y cuatro dormitorios distribuidos en las dos plantas.
La cocina y uno de los baños se encuentran en el exterior, en la zona del jardín, lo que refleja la distribución tradicional de la vivienda y ofrece interesantes posibilidades de rediseño y modernización.
El espacio exterior permite crear terrazas, zonas ajardinadas o espacios de ocio, con agradables vistas a las montañas circundantes.
Una propiedad con carácter que necesita renovación, ideal para aquellos que desean crear un hogar personalizado en un entorno auténtico muy cerca del corazón de Sóller.



































































