Enclavado a los pies de la majestuosa Sierra de Tramuntana, pero a un corto trayecto en coche de Palma, se encuentra el encantador pueblo de Bunyola. Bien comunicado y gracias al histórico tren de Sóller que serpentea por el pueblo, Bunyola ofrece autenticidad y accesibilidad. Sus estrechas calles, sus tradicionales casas de piedra y su relajado ritmo de vida lo convierten en la puerta de entrada perfecta a senderos de montaña, fincas escondidas y a la belleza intemporal de la campiña mallorquina.