Encantador dúplex situado en el centro histórico de un pintoresco pueblo de montaña. La propiedad ofrece una distribución muy funcional y destaca por su carácter auténtico, techos altos con vigas de madera y luz natural en todas las estancias.
El amplio y soleado salón-comedor tiene acceso directo a un balcón con vistas despejadas a la plaza principal y a la iglesia del pueblo, lo que crea un ambiente acogedor y tranquilo. La cocina, totalmente equipada, tiene mucho espacio de almacenamiento. Dispone de tres dormitorios y dos cuartos de baño.
En la planta superior, una terraza privada ofrece vistas panorámicas del pueblo y las montañas, un espacio perfecto para relajarse y disfrutar del entorno.
Dispone de aire acondicionado, carpintería de madera natural y balcones con barandillas tradicionales.
Una propiedad con mucho carácter y luz, en un entorno tranquilo con todos los servicios a poca distancia.



























































































